UNA HISTORIA DIFERENTE

El burro que habla

EL QUINTO DIA...

Publicado el 21 de Septiembre, 2008, 21:12. en General.
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          EMPEZANDO EL 5º  DIA.

       -La verdad Miguel, -dice Eulalio- bien dice cuantas cosas encerraba este día cuarto y que tal vez usted no se había puesto a pensar que existían.

       -Tiene razón, -dice Miguel.

       -Y si hubieran estado escritas en el Libro de los Libros, -dice Eulalio- fíjese usted cuantas hojas más se hubieran agregado a este día cuarto, haciéndolo sencillito nada más que con las pocas cosas que yo le dije.

       -Que lo que usted me dijo, -dice Miguel-  en realidad fueron varias hojas

       -Y acá, en este Libro de los Libros, -dice Eulalio- están puestas tan solo en un par de reglones para este cuarto día, pero que al buen entendedor le dicen todo.

       Fíjese, continúa Eulalio- que hasta le podían haber agregado una frase más, y no lo hicieron por que no hacía falta.

       -Sí, -dice Miguel- cual frase.

       -Las cuatro estaciones, -dice Eulalio- primavera, verano, otoño e invierno.

       Pero si a cada cosa le agregaban algo más, se tenían que escribir 70000 Biblias solo con lo expuesto sin llegar al 5º día..

       -Ehhh, -dice Miguel- no sea tan exagerado.

       -Exagerado, -dice Eulalio- mire tendría que escribir por ejemplo como hizo tal plantita, los elementos que usó, su ciclo de vida, ciclo de reproducción, medio ambiente en el cual se desarrollaría mejor, micro clima que le sería más favorable, si era de interior o de exterior, ADN que tendría, como le afectarían los diferentes elementos del medio ambiente tanto a favor como en contra, si se tendría que trasplantar o sería de semilla, en que favorecería a los animales, en que a los hombres, si era comestible para los hombres o animales, en que tiempo era comestible, aroma que tendría, su relación con las otras plantas, cantidad de oxígeno que produciría y otros elementos en la fotosíntesis, tiempo de vida, de vida útil, como afectaría al suelo una vez muerta con que elementos positivos y cuales negativos, mire cuantas cosas se podría escribir sobre las plantas, y eso que estas no caminan., no saltan, no vuelan, no se arrastran, no tienen que buscar su alimento, no tienen que moverse por el instinto.

       -La verdad que sí, -dice Miguel-si este Ángel, obrero Maestro, hubiera tenido que dejar asentado cada una de las cosas que ha hecho, tendríamos miles de libros que no leería nadie.

       -Hizo lo mismo que quiere que hagan los hombres, -dice Eulalio.

       Tuvo que conocer las leyes naturales creadas por su Padre que existían, a fondo, para saber como actuaba cada elemento y que cada acción pudiera perseverar, y hacerlas fijas como leyes naturales de este planeta.

       Ehhh, -dice Miguel- no me va a decir que no conocía nada.

       -Claro que conocía las leyes naturales generales, debido al tiempo que tenía de existencia, más todo el conocimiento que tenía sobre los astros del Universo.

       -Por ejemplo, -dice Miguel.

       -Por ejemplo, -dice Eulalio- conocía muchas cosas relacionada con el “agua”

       Pero ahora se le había dicho: hay que preparar este planeta para que puedan vivir por mucho tiempo personas inferiores a ustedes y que haya disfrute en ello.

       Vio que dijo “hay”, y no tienes, -dice Eulalio.

       -Y cual es la diferencia? –pregunta Miguel.

       -Que si se dice “hay”, -dice Eulalio- es una invitación a asociarse para hacer algo, mientras que si se dice “tiene” ya es un mandato y hasta le da una lista de lo que tiene que hacer y elementos que usar.

       -¿Y todo esto por que lo dice Eulalio? –pregunta Miguel.

       -Por que tal vez uno, -dice Eulalio- se pueda sentir tentado a pensar porque Dios no explica como hizo las cosas, tal vez por que es un Dios caprichoso. No, sino para que estas personas disfrutaran aprendiendo por ellas mismas todo lo que encierra este planeta, hasta con sus leyes naturales, que haya un disfrutar de estas personas logrando cosas nuevas, siendo la intención de este Dios,  es que vivan eternamente felices sobre este planeta Tierra.

       Y si El tuviera que explicarnos todo, no alcanzaría toda la Tierra para contener dichos libros

       Está bien, -dice Miguel- entonces mañana continuamos.

       Cono no, -dice Eulalio, hasta mañana.