-La verdad,
-dice Miguel- tendríamos que terminar los diálogos al menos de estos siete días
de creación
-Tiene razón,
pero todo depende de usted, -le vuelve a responder Eulalio.
-Si lo sé,
-dice Miguel- lo que pasa es que ando con estos problemas económicos por que ya
la plata ni siquiera alcanza para comer con esto de que cada vez hay menos
trabajo. Pero vamos a hacer el esfuerzo para poder seguir, -y continúa.
Se acuerda que
habíamos quedado que íbamos a hablar del agua y del aire.
-Exactamente,
-dice Eulalio- y como todos se relaciona…
-Si, -dice
Miguel- el agua y el aire.
-Claro, -dice
Eulalio- pero también estos con el alimento.
-A ver, -Dice
Miguel- como sería esto.
-Y, -dice
Eulalio- primero hablamos de que el tercer día prepara el alimento, y en este
cuarto día que termina de acondicionar el agua y el aire. En el mismo orden de
que el hombre está tratando de arruinar la tierra.
-¿Cómo es eso? –pregunta
Miguel.
-Mire, -dice
Eulalio- primero al hombre le está faltando el alimento y muchos se ha muerto o
se están muriendo de hambre, ahora siguen con el problema del agua, por la
contaminación y ya les está empezando a faltar y terminarán contaminado el aire
y con eso ya la completarán, por que "ese" ya no perdona…
-Sabe que tiene razón, -dice Miguel- ya
que sin alimento uno puede vivir un tiempo prolongado, aunque haya agua, pero aún
sin agua se puede vivir otro tiempo, pero ya sin aire ¡cuán poco se podría
vivir!
-Y a eso, -dice
Eulalio- es lo que el hombre en su ambición desmedida es a lo que está
apuntando, fíjese nomás si en lugar del manto de ozono hubiera los “huecos” de
ozono y por allí se entrara a escapar el agua del planeta al exterior, si
seescapara nada mas que el agua que se
evapora, y después el aire por esos “huecos” todo al exterior, se terminaría la
vida en este hermoso planeta, cosa que no va ha suceder por que hay alguien por
encima del hombre que no lo permitirá.
Pero hablemos
de las cosas lindas como el agua y el aire en positivo, termina diciendo
Eulalio.
-Bien, muy bien
–dice Miguel- pero que tal si lo dejamos para mañana.
-Como no, -dice
Eulalio- hasta mañana. -Hasta mañana, -dice Miguel.