UNA HISTORIA DIFERENTE

El burro que habla

El cuarto ...

Publicado el 7 de Julio, 2008, 23:17. en General.
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          ... DIA  (VIII)
-Mire mi estimado amigo, -empieza diciendo Eulalio-  si hay algo que Dios tiene también bien claro es el orden, y lo tiene todo ordenado, y en su ordenamiento El no necesita desordenar nada para que se cumplan sus tiempos. Si El nos da a entender que usaría 7000 años humanos por día de creación, así lo usaría, ya que, primero nadie le puede obligar a usar más, o menos tiempo, sino lo que dispuso, así que bien puede hacer algo y esperar hasta que se cumpla el día, ¿Quién lo puede apurar?, y por otro lado si El da a entender que es así,  que esto no fuera cierto, ¿con que necesidad mentiría?
-O sea, -dice ahora Miguel- que si El determina tal tiempo lo cumple?
-Claro, - afirma Eulalio- pero ahora veamos algunos detalles para que nos demos cuenta que no parece tan sencillo como lo pintan.
-Puede ser, -dice Eulalio- a ver cuales serían esos detalles.
-Veamos, -dice Eulalio- antes que se viera el sol, la luna y las estrellas como se ven ahora, ya había  creado las plantas, árboles etc.
¿Y que situación habría en ese tiempo?, ¿a qué lo podríamos comparar? -pregunta ahora Eulalio.
-Sin duda, -responde Miguel- lo podríamos comparar a un gran invernadero lleno de plantas.
-O sea, -dice Eulalio- sería un inmenso lugar donde se mantienen constantes la temperatura, la humedad y otros factores para favorecer el cultivo de las plantas...
Pero además también lo podemos comparar a un día nublado, que las características son muy similares,
-¿En que por ejemplo? –pregunta Miguel.
-La temperatura constante y la humedad, -responde Eulalio.
-¿Y se realizaba la fotosíntesis? –vuelve a preguntar Miguel.
-Claro, -responde Eulalio- tal vez, no con la intensidad que vemos ahora. Además esta intensidad no era tan necesaria debido a que no había nadie todavía que sufriera por la falta a cabalidad de la fotosíntesis como se conoce en la actualidad, Por que en ese momento solamente estaba el ambiente favorable para favorecer el cultivo, en este tercer día, día importantísimo.
-Ehhh, -dice ahora Miguel, y agrega- tal vez importante, pero no importantísimo.
-¿Cómo que no?, -dice Eulalio- fíjese que en eso le doy la razón al burro Eugenio (x), cuando pone algunos ejemplos de la importancia de las plantas y los árboles.
-¿A ver que ejemplos? –pregunta Miguel.
-Le recuerdo dos, -dice Eulalio- Uno cuando dice que si el hombre tuviera que ir a vivir a otro planeta, para empezar a hacerlo habitable por los humanos, por ejemplo el planeta  Marte, tendría que primero llenarlo de plantas y árboles, para lograr una atmósfera adecuada.
-Puede que tenga razón, -dice Miguel-  y otra.
-Otra, -dice Eulalio- cuando dice que una de las consecuencias de la desaparición de vida humana de la isla de Pascua sea por que no habría más árboles ni plantas.
-¿Se habrían quedado sin árboles ni plantas? –interroga Miguel.
-Si, -responde Eulalio- pero para obtener las razones de por qué dice esto pregúnteselo a él, así yo no me salgo del tema, -y continúa Eulalio diciendo.
 Entonces lo que notaremos que finalizado el día tercero y entrando ya en el día cuarto es que se empieza a preparar el ambiente propicio para la llegada, o la creación de los animales acuáticos y voladores en el día quinto, y terrenales, con la culminación de la creación del hombre en el día sexto.
-Ehhh, -dice Miguel- no vaya tan rápido, ¿ya terminó con el día cuarto, porqué a mí todavía me queda al menos una pregunta para hacerle?
-No, -dice Eulalio- todavía casi ni he empezado con el día cuarto, ¿pero cual es su pregunta?
-Si por ejemplo, -dice Miguel- ¿el oxigeno de las plantas pueden haber abierto el cielo en este día cuarto?
-Bien, -dice Eulalio- ¿pero que tal si continuamos mañana así hoy no se nos hace muy cansador?
-Bueno está bien, -dice Miguel- hasta mañana.
-Hasta mañana, -saluda también Eulalio.

 (x) Eugenio, el burrito cordobés, el otro burro que también habla, amigo de Miguel y de Eulalio.